Año del Bicentenario del Perú: 200 Años de Independancia

Historia de Lambayeque

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Los inciertos orígenes de la civilización de los lambayeques, admirados por su orfebrería, se remontan hasta el legendario rey Naylamp, quien llegó por mar y decretó la adoración de Yampallec. Quizá la cultura Lambayeque o Sicán aparece cuando colapsa la cultura Moche debido a la intrusión de un nuevo concepto social, ideológico y estilístico llamado Wari. Siglos después fueron incorporados al reino Chimú, distinguiéndose por sus extraordinarias obras hidráulicas como el canal de Raca Rumi, que unía Chongoyape con la costa. Finalmente, en las luchas que abarcaron cuatro décadas, los incas sometieron a los chimús apenas un siglo antes de la invasión española.

Por su parte, la zona serrana de Lambayeque habría estado ocupada por grupos quechuas quienes mantuvieron una estrecha relación con los reinos costeños basada en el intercambio entre productos de la costa (sal, ají o algodón) a cambio de las aguas de las quebradas que nacen en sierra.

En las acciones por la Independencia del Perú se distinguió el prócer Juan Manuel Iturregui. Los marinos peruanos Elías Aguirre Romero y Diego Ferré pelearon en el «Huáscar» y murieron en el Combate Naval de Angamos durante la guerra con Chile.

El territorio de Lambayeque fue recortado por disposición del Gobierno Revolucionario de las FF.AA. presidida por el gobierno del General E.P. Juan Velasco Alvarado, en el distrito de Olmos cediéndola a Piura restándole a Lambayeque 1059 km2. Ya en 1996 el distrito de Olmos cambió su configuración y la sub región II Lambayeque que a su vez integraba la Región Nor Oriental del Marañón en una línea transversal que dividía Lambayeque de Piura. En el gobierno del presidente Alejandro Toledo eliminó las regiones y como estaban configuradas y se volvió al esquema departamentos y se tomó como partida la demarcación hecha por el Gral. E.P. Juan Velasco Alvarado. Lambayeque es la tercera ciudad más poblada.

Época preincaica

Cuenta la leyenda que en una época remota arribó a las playas de la actual caleta San José, en el Perú, una gran flota de balsas extrañas, tripuladas por un brillante cortejo de guerreros extranjeros, que tenían por jefe a un hombre de gran talento y valor llamado Naylamp, quien fundó esta civilización conocida como Sicán o Lambayeque (siglo VII – X DC aprox.)

Sus descendientes son los forjadores de la gran Cultura Chimú, forjada en Lambayeque antes que el Imperio inca y que se desarrolló hasta lograr un notable estado paralelo a la Civilización inca y a diferencia de ésta, trasladó su capital a zonas más propicias y estratégicas estableciendo grandes centros urbanos.

Fueron grandes agricultores y textiles, pero sobre todo maravillosos orfebres, con extraordinarios trabajos en oro.

Época inca

La conquista del territorio que hoy forma Lambayeque a manos de los incas duró casi cuatro décadas, habiendo intervenido para ello Pachacutec, Tupaq Yupanki y Wayna Qhapaq sucesivamente.

Época virreinal

Cuando Francisco Pizarro pasó por el lugar, rumbo a Cajamarca a ultimar la conquista al imperio, quedó admirado al contemplar el oro expuesto en formas de vasijas y utensilios. Durante la época de la colonia se despertó la rivalidad entre los pueblos de Lambayeque y Santiago de Miraflores de Saña, por la opulencia de este último, despertando inclusive la codicia de los piratas. Un desborde en 1720 inundó Saña y terminó con una floreciente ciudad.

Época republicana

Independencia

En la emancipación y la independencia el pueblo lambayecano tuvo como su caudillo al patriota Juan Manuel Iturregui quien propagó las ideas libertarias y ayudó a ingresar armas para dicha causa y quien, se ofreció para enviar el mensaje de rendición fue Pascual Saco Oliveros.

Entre las numerosas cartas que San Martín envió a los aristócratas peruanos, figuran las que remitió desde Pisco en setiembre y desde Huaura en noviembre- a los potentados lambayecanos, instando a estos terratenientes esclavistas y comerciantes a cambiar de bando.

Producido ese cambio entre noviembre y diciembre de 1820 por las razones que ya vimos, el bando independiente dirigido por la élite lambayecana tenía mayoría tanto entre las autoridades como entre las fuerzas militares de la provincia.

Los jefes eran aristócratas pero la masa de milicianos no lo era y además a los destacamentos armados patriotas se integraron también clavos y miembros de la plebe. Se menciona como uno de los jefes aristócratas a Francisco de Paula Ruiz, apodado «Diablo Grande», quien era unas de tinterillo o «papelista» en Lambayeque. El historiador lambayecano Germán Leguía y Martínez señala que se formó:

«Un núcleo numeroso y entusiasta de gente dispuesta a todo, muerte, en cuyo seno pudieron estar no pocos de los temibles brazos de las bandas de salteadores. Sus servidos (los de Diablo Grande) los de sus animosos compañeros, se distinguieron por una lealtad prueba y una extraordinaria actividad».

¿Y tú que opinas?