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Cultura Caral

Cultura Caral

  • Cultural: Civilización Caral.
  • Cronología: 5000 años de antigüedad aproximadamente.
  • Periodo: Contemporánea a civilizaciones como China, Egipto, India y Mesopotamia.
  • Ubicación: Se encuentra en la margen izquierda del río Supe, en la costa norcentral del Perú, cerca del poblado actual de Caral.

La Cultura Caral o Civilización Caral(fechada entre 3000 y 1800 ac.) es la expresión más nítida del surgimiento de las primeras sociedades complejas en el área norcentral peruana. Esta área, de 400 por 300 km, comprende los valles de la costa (Santa, Nepeña, Sechín, Culebras, Huarmey, Fortaleza, Pativilca, Supe, Huaura, Chancay y Chillón), los callejones serranos de Huaylas y Conchucos junto con el altiplano de Junín, y las cuencas de los ríos Marañón, Huallaga y las cabeceras del Ucayali en la selva.

La Civilización de Caral-Supe o Norte Chico fue coetánea de otras como las de China, Egipto, India y Mesopotanea; esta ciudad estado de organización teocrática, estuvo rodeada por otras civilizaciones enmarcadas aún en lo que se denomina «sociedad aldeana». Según una parte de la comunidad científica, se trataría de una de las zonas geográficas que pueden considerarse como cuna de la civilización por su antigüedad. Debe advertirse sin embargo que los calificativos de «ciudad» y «civilización» son algo controvertidos y que una parte de la comunidad arqueológica peruana aún prefiere evitar su uso.

Descubrimiento

Los arqueólogos conocían la existencia de sitios monumentales en el valle de Supe desde principios del siglo XX (por ejemplo, Áspero fue estudiado por Max Uhle en 1905 y Julio César Tello en 1937, y por Willey y Moseley en los 60’s ). La misma ciudad sagrada de Caral fue explorada en 1948 por Paul Kosok y Richard Schaedel, y publicada con el nombre de Chupacigarro (tomado de una hacienda local) 17 años después, aunque ninguno de los dos exploradores pudo determinar su antigüedad. Frederic Engel estudió el lugar en los años 70, e informó de la naturaleza precerámica del sitio en 1987, sin embargo, sus afirmaciones no fueron aceptadas por los arqueólogos, como puede verse en la literatura arqueológica, hasta 1997.

En 1994 Ruth Shady inició una prospección en el valle de Supe, con excavaciones en 1996, cuyos resultados publicó en 1997, afirmando abiertamente la naturaleza precerámica de la ciudad sagrada de Caral, y de la primera civilización andina. Esta afirmación fue nuevamente recibida con escepticismo y rechazo por parte de los arqueólogos. Sin embargo, con el avance de las investigaciones, y nuevas publicaciones, así como las varias y sucesivas decenas de pruebas de radio carbono 14, quedaría finalmente demostrada la antigüedad, originalidad y naturaleza acerámica de la civilización Caral.

El Hombre de Caral

Por otro lado, los estudios realizados por Shady han permitido reconstruir el rostro, el peinado, la vestimenta, el calzado e investigar las fortalezas y carencias alimentarias de un habitante que vivió hace 5000 años en la ciudad de Caral. La información reunida indica que el hombre, de unos 20 años, fue sacrificado en el Templo Mayor.

Definitivamente son hallazgos que abren las puertas a todo un nuevo mundo de posibilidades que revolucionarán la historia del Perú.

Economía

Una economía agrícola-pesquera, articulada por el intercambio, sustentó el desarrollo de la Cultura Caral. Los pobladores del litoral pescaron y recolectaron diversas especies marinas, principalmente anchoveta, choros y machas; los agricultores del valle produjeron algodón, mates y especies alimenticias como achira, frijol, camote, zapallo, calabaza, papa, maní, palta, ají, pacae, guayaba, maíz, etc.

Organización económica

La sociedad de Caral formaba parte de una red de sitios que se extendían y articulaban a lo largo de la cuenca del río Supe. En esta red había asentamientos costeros y otros ubicados en zonas más altas (sierra); entre todos ellos se dio un intercambio de productos (comercio de trueque), siendo la Ciudad de Caral evidentemente el centro de toda esa red. Visto así, se vislumbra la importancia que alcanzó la especialización, es decir, la aparición de grupos especializados en determinadas actividades económicas.

Pesca

La extracción de productos marinos (pescado y mariscos) fue la principal proveedora de proteínas en la Cultura Caral. Se desarrolló principalmente en la localidad costera de Áspero, desde donde se repartía el producto marino hacia todos los asentamientos del valle. En Áspero se desarrollaron técnicas de pesca, consistentes en el uso de anzuelos, cordeles, embarcaciones y redes de fibra de algodón con flotadores hechos de mates y pesos confeccionados con piedras anudadas.

Se vislumbra la importancia de esta actividad por la cantidad de restos de especies marinas hallados en la ciudad de Caral. Destaca la presencia abundante de la anchoveta; también capturaron sardina, jurel, lorna, corvina, cabinza, pejerrey, bonito, róbalo, coco, cachema, machete, tollo; y recolectaron machas, choros, almejas y conchas de abanico. También se han encontrado restos de ballena azul y tiburón blanco.

Agricultura

Los hombres de Caral desarrollaron una agricultura intensiva en el valle de Supe. Emplearon herramientas sencillas como palos y astas para cavar. Construyeron también canales de riego muy simples que llevaban el agua del río hacia los campos de cultivo. Las plantas alimenticias que cultivaron fueron: mate o calabaza, achira, pacae, pajuro, maní, ají, guayaba, lúcuma, papa, pallar, camote, frijol, palta y maíz. Y de especial importancia fue el cultivo del algodón, cuya fibra aprovecharon en gran escala.

Comercio

Los pobladores de la Cultura Caral intercambiaban su producto mediante el trueque: los del litoral, brindaban sus productos extraídos del mar (pescado y mariscos), los de los valles costeños, algodón y frutas, y los de las zonas altas, sus productos agrícolas (cultivos alimenticios) y de pastoreo (camélidos). El centro de toda esa red era indudablemente la Ciudad Sagrada de Caral.

Es también evidente que dicha red se prolongó a lugares más lejanos, pues en la zona de Caral-Supe se han hallado productos de la sierra (palos de lloque, plumas de cóndor), la selva (congompe, pieles de primates, plumas de aves) y la costa ecuatorial (spondylus). No solo intercambiaron productos materiales sino también conocimientos y elementos culturales.

Organización Política

En la Cultura Caral cada asentamiento estaría representado por una autoridad o curaca, además de los principales de sus ayllus o grupos de familias; lo que constituiría el germen de una forma gobierno que habría de prolongarse milenariamente en todas las sociedades andinas. La clase dirigente se conformaba con recibir la tributación de los habitantes, tanto en bienes como en prestación de servicios.

Organización Social

En la Cultura Caral se ha determinado que existía una gran diferenciación social, es decir, la población se dividía en clases sociales, cada una de las cuales cumplían determinadas funciones y estaban organizadas de manera jerárquica. Unos grupos se encargaban de la planificación y la toma de decisiones (gobernantes y sacerdotes), y otros de las tareas manuales, como la pesca, la construcción, la agricultura, etc.

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