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Danza la Contradanza

Danza la Contradanza

La Contradanza es originalmente una danza europea con un número variable de figuras entre un grupo de bailarines organizados en dos o cuatro hileras, deriva de una danza de origen rural inglesa que fue adoptada por la corte isabelina hacia 1600 y por otras cortes europeas a lo largo del siglo XVII.

Esta moda llega a España hacia 1710, como baile público para carnavales y bailes de máscaras en general, la danza también llegó a las colonias americanas y se popularizó en los diversos estratos sociales, incluyendo los estratos indígenas y afroamericanos, la contradanza fue la base de diversas danzas en numerosas partes del continente.

En 1551 llegó a Huamachuco un grupo de sacerdotes agustinos quienes trazan el diseño de la ciudad y establecen los sitios para la construcción de la iglesia y el convento, fundando de esta manera la ciudad de Huamachuco, dicha orden instituyó como patrona local a la Virgen de la Alta Gracia, cuya imagen habían traído a esta región.

Con el nuevo culto vino la obligatoriedad impuesta a la población nativa a ofrecer su devoción a la nueva patrona, incluyendo la representación de danzas en honor de la imagen por comparsas de diversos distritos o localidades.

La fiesta de la Virgen de la Alta Gracia es celebrada entre el 29 de julio y el 30 de agosto, siendo sus días centrales el 14 y 15 de agosto, fiesta más importante del calendario religioso de Huamachuco, departamento de La Libertad.

Asisten devotos de diversos lugares de la región para participar de las ceremonias en honor a la Virgen. Aparte de la contradanza, en esta fiesta están presentes otras danzas, como los Turcos, los Canasteros de Urpay, los Indios Infieles y los Incas.

La Contradanza sería una representación de carácter paródico de la élite dominante en sus manifestaciones externas más reconocidas. Esta intención ha estado en el fondo muchas danzas a lo largo de la región andina, desde la Chonguinada de Junín a la Siqila cusqueña.

La contradanza de la provincia de Sánchez Carrión, departamento de La Libertad, tiene el mismo carácter, pero algunas características peculiares de esta danza van más allá de la representación de tipos del tiempo colonial.

Existen en diversas regiones de los andes centrales otras danzas con el nombre de la contradanza, por ejemplo las de Paucartambo (Cusco) y Sumbilca; Huaral (Lima), entre otras.

Ambas forman parte de la fiesta de la Virgen del Carmen; pero sólo admiten comparación con la versión de Huamachuco en el aspecto coreográfico, lo que indica que el nombre viene dado esencialmente por la coreografía más que por definir a un personaje, como es propio de las danzas características a lo largo de los andes.

No hay datos exactos sobre el origen de la contradanza en esta región, pero la información existente señala que esta manifestación se originó en algunos caseríos del actual distrito de Huamachuco, haciéndose presente en la ciudad de Huamachuco para la fiesta de la Virgen de la Alta Gracia.

Según las hipótesis de Aristóteles Cruz Ledesma y Walter Iparraguirre, esta danza era originalmente exclusiva de tres ocasiones festivas, cada una en una localidad distinta. La primera es la fiesta de Santiago el Mayor en el distrito de Sanagorán, a quince kilómetros de Huamachuco. La segunda es la fiesta de la Virgen de las Mercedes, celebrada en el caserío de Shiracmaca. La tercera es del caserío de Culicanda cuando participaban de la fiesta de la Virgen de la Alta Gracia lugares donde sobrevive en su versión original.

Teobaldo Ventura incluye también el distrito de Sarín como otro lugar donde la Contradanza existía como una manifestación destacada.

Se incluye como variantes a versiones locales que parten del mismo principio en cuestión de organización, vestimenta, coreografía y música, pero de nombres algo distintos; el nombre genérico es contradanza, pero en el caserío de Shiracmaca es llamada simplemente danza, y en Cullcanda, muy cercana a Huamachuco, el baile es llamado Los danzantes de Culicanda.

Se considera que estas dos últimas variantes son las más cercanas a lo que debió ser la versión original, debido a que están danzadas únicamente por varones, con el traje genérico descrito más adelante. La versión de Urpay y la contradanza de Shiracmaca, incluyen una comparsa femenina. Son mencionadas danzas de características similares como los Colorados del caserío de Chuyugual y los Palios del caserío de Querquepampa en el distrito de Sanagorán

La Contradanza es bailada por grupos de varones y, en algunos casos, con participación también de mujeres; organizados como dos grupos que avanzan en sendas líneas paralelas. Son seis bailarines por fila en la versión de Urpay y cuatro en las versiones de Shiracmaca y Culicanda.

Todas sus variantes tienen la misma organización: avanzan en dos filas paralelas, de varones o de varones y mujeres, encabezados por el delantero, bailarín más experimentado que guiará al grupo.

En el caso de tratarse de dos hileras de ambos sexos estos delanteros forman la pareja del capitán y la capitana. Bailando alrededor del grupo está el caporal, interpretado por el agente municipal. Delante del grupo está el guardia, llamado «diablo» y con más frecuencia «cachito», por llevar una máscara de tela roja que remata en un cuerno coronado por una borla, cuya función es despejar el paso de los bailarínes con un látigo.

Al final del grupo va el músico que toca la flauta acompañado por otro ejecutante que toca una caja o tambor. En cada localidad en que se representa, la coreografía tiene también sus variantes.

Son comunes a Urpay, Culicanda y Shiracmaca las figuras de estrella o asterisco (cruces en Culicanda), en que todos confluyen en un punto central entre las dos columnas de bailarines, el quengo o zigzag, en que los bailarines se entrecruzan diagonalmente entre una columna y otra, y el pasacalle en que avanzan hacia delante en dos líneas. En Shiracmaca está además la O, en que las dos hileras siguen el paso formando un círculo, y el coco, similar al asterisco, en que los bailarines confluyen en un punto, para luego formar una figura cuadrada (por cierto, coco es e! nombre de un diseño en forma de rombo muy difundido en la tradición textil de los pueblos andinos).

En Culicanda la figura llamada estrella es un desplazamiento de dos grupos de bailarines que se alternan al confluir hacia un centro y volver a sus posiciones originales. Un aspecto importante en la coreografía en todas las versiones es el uso de la espada, hecha de madera y pintada con motivos geométricos de colores básicos, que se usa en una simulación de lucha.

La vestimenta de la Contradanza muestra su origen colonial tardío en el uso de prendas derivadas de la moda del siglo XVIII, tal como se presenta en una comparación con los dibujos del Tratado de Baltazar Martínez de Compañón, que incluye imágenes de gentes de Huamachuco. Esta adopción fue producto de la imposición de la vestimenta española que siguió a la serie de rebeliones nativas que culminó con la de Túpac Amaru (1777-1781), como un modo de reprimir toda forma de resistencia cultural. Este argumento indicaría que la Contradanza fue adoptada por la población de Huamachuco a partir de este período.

Otro aspecto muy representativo en la vestimenta de la Contradanza es que presenta una combinación de colores vivos y contrastantes, predominantemente del rojo y el verde, en la vestimenta tradicional de la provincia de Sánchez Carrión.

Consta en primer lugar de un saco o chamarra de manga larga, de un color vivo de fondo, que puede ser rojo, amarillo, verde claro o azul, con blondas, cintas y encajes en el área del pecho, los hombros y las bocamangas.

Por encima van dos cintas que se cruzan en el torso, y en cuyo punto de cruce llevan un diminuto espejo redondo en un marco en forma de sol radiado. La parte inferior de la camisa, que va de la cintura a la altura del muslo, es amplía y plisada a modo de falda.

Debajo de ésta se lleva un faldín algo ajustado que asoma por debajo de camisa. El pantalón negro está remangado por debajo de las rodillas, recordando al calzón del siglo XVIIl, siendo su doblez decorado con maichiies (thevetie nerufolia) secos usados como sonajas.

Por último, medias largas de color café, tomadas de las antiguas medias de seda, y calzado negro cerrado. El tocado es un sombrero de ala ancha de paja de junco o palma, con el ala delantera levantada.

Existen variantes locales que difieren en el color dominante y en algunas prendas, especialmente el tocado que, en Urpay, es una corona orlada con plumas rojas en la parte superior y dos pequeños espejos, mientras que en Shiracmaca se lleva en el sombrero dos plumas ordenadas en forma de V y en Culicanda se trata de un sombrero de ala ancha y recta.

En las versiones con la participación femenina, la vestimenta de las participantes es especialmente vistosa del traje de fiesta femenino de la región.

La música de la Contradanza es ejecutada por el maestro que toca la flauta, acompañado por un ejecutante de caja o tambor. La flauta es de pico, de unos setenta y dos centímetros de longitud, con dos orificios en la parte distal anterior y uno en la cara posterior. La caja es un tambor de doble membrana.

La Resolución Viceministerial N° 051-2012-VMPCIC-MC reconoce a la Contradanza de la provincia de Sánchez Carrión, en La Libertad como Patrimonio Cultural de la Nación

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