Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad

Manuel Prado Ugarteche

Manuel Prado Ugarteche

  • Nombre: Manuel Carlos Prado y Ugarteche
  • Periodo de presidente: 1939 – 1945 y 1956 – 1962

Manuel Prado Ugarteche nació en Lima, 21 de abril de 1889, fue un político peruano que ocupó la Presidencia del Perú en dos ocasiones: desde el 8 de diciembre de 1939 hasta el 28 de julio de 1945 y desde el 28 de julio de 1956 al 18 de julio de 1962. Estuvo en el poder 11 años, 7 meses y 11 días, de manera no consecutiva.

Manuel Prado Ugarteche cursó estudios en el Colegio de la Inmaculada y se graduó como Ingeniero Civil en la Escuela de Ingenieros del Perú (hoy Universidad Nacional de Ingeniería). En 1918 se casó con Enriqueta Garland Higginson, con la que tuvo dos hijos.

Inició su vida política en 1919 siendo elegido diputado del Congreso Nacional, más tarde fue presidente del Banco Central de Reserva del Perú desde 1934 hasta 193, cuando fue elegido presidente de la República.

Elecciones de 1939

Para las elecciones generales de 1939, el Presidente Óscar Raimundo Benavides escogió como candidato presidencial a Manuel Prado Ugarteche. Contra esta candidatura oficial, se alzó la de José Quesada Larrea, joven abogado, natural de Trujillo, quien para su campaña adquirió el diario La Prensa, desde donde se peleó por la libertad electoral, ante el propósito evidente del gobierno de manipular los resultados.

El partido aprista, que era el más importante del país, se hallaba proscrito por ley. Otra importante fuerza política, la Unión Revolucionaria sanchecerrista, quedó también anulada al estar desterrado su líder, Luis A. Flores. Ante la coyuntura electoral, tanto Prado como Quesada solicitaron el apoyo de los apristas pero estos decidieron no tomar partido. Manuel Prado Ugarteche se presentó como candidato de una concentración de pequeños partidos.

Antes de la elección, el gobierno clausuró La Prensa. Hechos los escrutinios, Manuel Prado Ugarteche apareció como vencedor, con enorme ventaja. Se habló de fraude masivo.

Primer gobierno (1939 – 1945)

Manuel Prado Ugarteche asumió la presidencia el 8 de diciembre de 1939. Político hasta entonces casi desconocido, se vaticinaba que no duraría mucho en el cargo, pero desplegó una combinación de astucia táctica, flexibilidad estratégica y encanto personal que le hizo uno de los políticos más eficaces del Perú del siglo XX. Su gobierno continuó en gran parte la obra realizada por el general Benavides y fue de una relativa democracia. Sufrió las consecuencias de la segunda guerra mundial, la cual repercutió fuertemente en el comercio. Las importaciones bajaron notablemente pero los productos de exportación, como azúcar, algodón, metales y caucho aumentaron. La escasez de productos de importación para el consumo nacional hizo surgir nuevas industrias que reemplazaron a los productos extranjeros con buen éxito. La guerra hizo aparecer a numerosos «nuevos ricos».

En el orden internacional, Manuel Prado Ugarteche tuvo dos éxitos notables:

  • El primero fue la victoriosa guerra contra el Ecuador y la suscripción del Protocolo de Río de Janeiro garantizado por los Estados Unidos, Brasil, Chile y Argentina, que buscaba zanjar el viejo pleito de límites que durante más de un siglo había mantenido la atención de la cancillería peruana. El problema volvería a revivirse tiempo después, a raíz del desconocimiento del Protocolo por parte de Ecuador.
  • El segundo fue la política de solidaridad continental y de apoyo a Estados Unidos y a las democracias enfrentadas a las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), durante la segunda guerra mundial. El Perú fue el primer país de Latinoamérica en romper relaciones con las potencias del Eje, y durante una reunión extraordinaria de cancilleres realizada en Río de Janeiro, a principios de 1942, fue la actitud peruana la que inclinó a los representantes de los demás países americanos a apoyar a Estados Unidos. Este pronorteamericanismo trajo consigo algunos excesos, como el permitir a los Estados Unidos la instalación de una base aérea en Talara (norte peruano), y la deportación masiva de residentes alemanes y japoneses hacia campos de confinamiento.

En el orden interno, pese a considerarse un gobierno democrático, Manuel Prado Ugarteche mantuvo proscrito al Partido Aprista; solo en el último año de su gobierno, con motivo de las elecciones generales, legalizó la participación del APRA, que en esa ocasión formó parte del Frente Democrático Nacional con el nombre de «Partido del pueblo». En contraparte, muchos comunistas apoyaron a Prado, siguiendo el contexto internacional, pues la Unión Soviética pertenecía al bloque aliado.

Elecciones de 1956

Al acercarse las elecciones generales convocadas por el Presidente Manuel Arturo Odría para 1956, Prado fue convencido por sus seguidores de postular nuevamente a la presidencia, por lo que regresó al país en 1955. Sus partidarios fundaron el Movimiento Democrático Pradista (MDP), que pronto cambió su denominación por Democrático Peruano, para evitar una connotación personalista, y, además, porque todavía existía la «leyenda negra» con respecto al general Mariano Ignacio Prado, padre de Manuel, de controvertida actuación durante la guerra con Chile. Los pradistas pidieron los votos de los electores utilizando un slogan de campaña muy efectista: «Tú lo conoces, vota por él».

Prado enfrentó a los candidatos Fernando Belaunde Terry y Hernando de Lavalle. Un partido de masas como el APRA se hallaba impedido de participar en las elecciones y por ello los votos de sus militantes serían decisivos en la contienda. Los dirigentes apristas decidieron negociar sus votos, a cambio de la mejor oferta que le hicieran los candidatos. Lavalle ofreció un estatuto de partidos que otorgaría la legalidad al APRA en fecha no determinada, lo que para los apristas no era suficiente. Fue Manuel Prado Ugarteche quien tuvo la habilidad de ganarse el apoyo de los apristas, a quienes prometió levantarles la proscripción el primer día que asumiera el poder, derogando la famosa Ley de Seguridad Interior, ante el aprismo insurgente.

Las elecciones se realizaron el 17 de junio de 1956. Los resultados oficiales fueron los siguientes: Manuel Prado Ugarteche, 568.134 votos (45,5%); Fernando Belaunde Terry, 457.638 votos (36,7%) y Hernando de Lavalle, 222.323 votos (17,8%).

Segundo gobierno (1956 – 1962)

Manuel Prado Ugarteche asumió el gobierno por segunda vez el 28 de julio de 1956. Cumpliendo la promesa hecha a los apristas, derogó la Ley de Seguridad Interior, comprendiendo en la amnistía subsiguiente a todos los presos políticos y a los que se hallaban exiliados. Por ello esta nueva gestión fue llamada el «período de la convivencia», ya que se produjo un entendimiento entre el pradismo y el aprismo, pese a que en su primer gobierno Prado había mantenido fuera de la ley al APRA.

Este gobierno se desarrolló en un clima de agitación motivada por la crisis económica que se presentaba con caracteres cada vez más alarmantes; por la agitación que surgió en el campo a favor de la realización de la reforma agraria y por una enérgica campaña de alcance nacional por la recuperación de los yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas que ilegalmente seguía explotando la compañía norteamericana International Petroleum Company. El liderazgo de la oposición lo asumió el arquitecto Belaunde, que organizó un nuevo partido de masas: Acción Popular, que fue preparándose para las siguientes elecciones generales, donde tendría protagonismo. Los diarios El Comercio y La Prensa hacían también oposición, que no podía contrarrestar La Crónica, diario de propiedad de la familia Prado, por estar más orientado a temas deportivos y policiales. En el orden económico, el mayor problema era de índole presupuestario, que tenía como origen la recesión producida en Estados Unidos en 1957. Se depreciaron notablemente los productos de exportación y los dólares escasearon, por lo que se devaluó la moneda peruana. Para enfrentar la situación se nombró como ministro de Hacienda y presidente del Consejo de Ministros a Pedro G. Beltrán, el director del diario La Prensa, que pasó entonces a apoyar al gobierno (1959). La misión era poner en orden las finanzas, equilibrar el presupuesto y estabilizar la moneda, lo que se logró, no sin antes adoptar medidas antipopulares como el alza de la gasolina, el recorte de los subsidios a los alimentos y el aumento de la carga tributaria. Era una política de corte liberal.

En esos años se desarrollaron mucho las migraciones de la sierra y se incrementaron las barriadas en torno a Lima, al punto de hablarse del «cinturón de miseria» que empezaba a rodear la capital. En general, Prado no hizo mucho por mejorar la situación y condición de las mayorías nacionales que continuaron viviendo en pésimas condiciones.

Al aproximarse el final del gobierno, el descontento popular era innegable. Menudearon las huelgas y se hicieron protestas bulliciosas y hasta violentas en las calles. Además de la política económica, se criticaba la propia personalidad del presidente, de tendencia pomposa y frívola en momentos difíciles.

En el plano personal, Manuel Prado Ugarteche logró en 1958 que la Iglesia Católica anulara su matrimonio con Enriqueta Garland para casarse con la dama limeña Clorinda Málaga, lo que causó no poco escándalo entre el sector conservador de la sociedad limeña. En 1961 fue el primer jefe de estado extranjero en visitar Japón tras la Segunda Guerra Mundial.

Fallecimiento de Manuel Prado Ugarteche

Manuel Prado Ugarteche abandonó el Perú y volvió a radicarse en París. Hizo una breve visita a su patria alconmemorarse el centenario del combate del Callao (2 de mayo de 1966), ocasión en que se le rindió un homenaje por ser hijo del presidente Mariano Ignacio Prado, quien condujera al Perú durante la última etapa del conflicto con España de 1865-66. Murió en la capital francesa el año siguiente. Fue enterrado en el Cementerio Presbítero Maestro, junto a su padre.

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