Año de la universalización de la salud

Betarraga o Remolacha

betarraga

La remolacha, por sus características y valores nutricionales, es una verdura que se erige como fuente natural de numerosos nutrientes.  Por su versatilidad es un alimento muy popular, sobre todo en verano, aunque sea una hortaliza de épocas del año más frías. La remolacha puede utilizarse en ensaladas, zumos, batidos o sopas además de que es un colorante natural.

Las remolachas han sido utilizadas como alimentos afrodisíacos durante cientos de años.  Los historiadores fijan el origen los primeros cultivos de remolacha en las orillas del Mediterráneo, concretamente en el norte de África, hace más de 4.000 años. Con el paso del tiempo, llegaron a China donde se han convertido en un alimento muy popular que forma parte tanto de la cultura como de la cocina típica.

Características de la remolacha

Cuando hablamos de remolacha, realmente nos referimos a la raíz de la planta del mismo nombre. Se trata de una raíz grande y carnosa recubierta por una película de piel fina y suave que puede tener diferentes colores y tonalidades que oscilan de un rojo intenso, al rojo con matices violetas o incluso más cercanos al marrón.

La carne de la remolacha es de un rojo intenso y puede presentar círculos concéntricos similares a los de la cebolla.

Beneficios de la remolacha

La remolacha es un alimento energético por su alto contenido en carbohidratos y tiamina, además de ser verduras ricas en minerales como el hierro, magnesio, vitamina A y potasio.

Por los nutrientes que contienen, la remolacha es un alimento excelente para limpiar el hígado, los riñones y la vesícula. Si vas a incluir remolacha como alimento depurativo en tu dieta, puedes potenciar y aumentar su efectividad combinándolo con otros como el pepino, la cebolla o el tomate.

Información nutricional de la Remolacha

 1 ración (136 gr.)
Calorías58 kcal
Grasas0.23 g
Proteínas2.19 g
Carbohidratos13.00 g
Azúcar9.19 g
Fibra3.8 g
Colesterol— mg

* Según la base de datos de nutrientes de USDA.

Consejo: Las remolachas frescas son sencillas de reconocer, tienen un color rojo vivo, son brillantes y crujientes. Es mejor seleccionar las que tienen las raíces del mismo tamaño (o similar), sin defectos y con las hojas intactas.

Para la correcta conservación de la remolacha deberás cortar las hojas y guardar la remolacha sin lavar en una bolsa de plástico en tu frigorífico. Las remolachas pueden llegar a conservarse perfectamente hasta semana y media en la nevera.

Precaución: Algunos de los nutrientes y propiedades de la remolacha, especialmente los oxalatos, no están recomendados para personas con artritis o hipertensión. Consulta con tu médico o especialista si tienes alguna duda.

¿Y tú que opinas?